domingo, 30 de marzo de 2025

QUEMÁ LA COMPU


Me expongo al noticiero 
por media hora. No hago 
poesía. El acero 
que los medios de pago 

clavan en las naciones 
y su gente se vuelve 
sangría. En los rincones 
un ángel que disuelve 

cada verso que escribo 
en pagarés sin fondos 
me anuncia que no vivo 
sino en los bajos fondos 

del orbe. La certeza 
de que el arte es gangrena 
ya sin retorno besa 
mi pupila agarena. 

viernes, 28 de marzo de 2025

CEGUERA POSTERGADA


Siempre cosas en torno. 
Nunca la nada. Vivo 
rodeado de una red 
discontinua. Dormir 
es el olvido (el corte, 
como diría César, 
tan siglo XX, tan 
películas). El ojo, 
atornillado a lo 
que está en frente, se olvida 
de cerrarse, de aliarse 
sin más a esa maraña. 

miércoles, 26 de marzo de 2025

BAYER


Voltean una estatua 
con una topadora. 

Es la de un escritor. 
Aún quedan sus libros. 

Porque el siguiente paso 
es quemarlos me pongo 

a releerlos ya. 
La Historia se repite. 
 

lunes, 24 de marzo de 2025

TAREAS DOMÉSTICAS


Esa mujer trabaja 
y, mientras, yo me pongo 
a escribir. Pasa el trapo 
(siento la perfumina) 
que yo no soy capaz 
de pasar. La heladera 
ha quedado impecable; 
la casa, salerosa 
por unos días. Dice 
que tiene 19 
y una criatura. (Yo 
tengo 51: 
un solterón, sin prole.) 

COSCOÍNAS N° 3


Han bajado las aguas. 
Los poetas mediocres 
duermen tranquilos: nadie 
se acuerda ya de enero. 

Y así, mientras los meses 
desdibujan la historia, 
los poetas mediocres 
piensan en su futuro. 

"¡La Plaza una vez más!", 
tiran, medio exaltados. 
"Y en cuanto al enemigo, 
¡ni siquiera justicia!" 

sábado, 22 de marzo de 2025

ENÉSIMO POEMA


Los libros ya no brindan 
ningún consuelo. Pienso 
en todas las fallebas 
que se han cerrado. Firme 
la superficie de 
tu vientre, circulás 
por pasajes ingratos 
sólo porque Dïana 
me los prohibe. Cómo 
ser tu perro, tu feble 
esclavo, me pregunto. 
Ya no se oye tu voz. 

jueves, 20 de marzo de 2025

PÉNDULO DESCENTRADO


En aquel anaquel 
junta polvo "La Ilíada". 

Del otro lado un Browning 
calla, como los muebles. 

Las novelas de Kafka 
parecen una foto. 

Debo huir de esta pieza. 
Debo verte de nuevo. 

(Vos me rechazarás; 
yo volveré a los libros.) 

¿Y MARÍA?

Los libros que en silencio  yacen sobre la mesa  nada saben del alma  de esta cosa vencida  que soy, hoy que ya poco,  casi nada, me importa...