Lo que no tiene forma
de palabra no existe
o eso me digo yo,
que no soy asertivo.
Por las noches escruto
nervioso las cortinas
tras las que pasan autos
y pienso en vaguedades
que termino escribiendo
sin encontrar un norte.
Los libros que en silencio yacen sobre la mesa nada saben del alma de esta cosa vencida que soy, hoy que ya poco, casi nada, me importa...
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