Las cosas no se mueven
en esta sala. Velo
en silencio. La casa
está en pie. La heladera
tiene comida. El gas
me da calor. Dispongo
de agua corriente y frascos
con remedios. (Seguro
que en la Franja yo habría
muerto desde el principio.)
Los libros que en silencio yacen sobre la mesa nada saben del alma de esta cosa vencida que soy, hoy que ya poco, casi nada, me importa...
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