Todavía no puedo
retirarme del mundo.
La nada no será
ni siquiera un alivio.
Pero se fue la magia
hace ya muchos años.
Mis versos dicen muerte
aunque no la ejecutan.
Los libros que en silencio yacen sobre la mesa nada saben del alma de esta cosa vencida que soy, hoy que ya poco, casi nada, me importa...
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