Profundamente míos
son los temas que abordo.
Un perro que se lame.
Un libro que claudica.
Alguien sabe de mí
con secreta memoria.
Me conoce de siempre.
No me refiero a Dios.
Los libros que en silencio yacen sobre la mesa nada saben del alma de esta cosa vencida que soy, hoy que ya poco, casi nada, me importa...
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