Gotean pensativos
los restos de una lluvia
que propuso tristeza
dentro y fuera de casa.
Pero yo estoy adentro
escribiendo estas líneas.
Afuera hay quien no tiene
dónde pasar la noche.
Los libros que en silencio yacen sobre la mesa nada saben del alma de esta cosa vencida que soy, hoy que ya poco, casi nada, me importa...
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