Me he quedado mirando
las cosas cómo caen
en esta habitación
que calla como el Cristo.
Nunca lo escucharé
si no cruzo la puerta
que ahora está cerrada
y me llego a los otros.
Los libros que en silencio yacen sobre la mesa nada saben del alma de esta cosa vencida que soy, hoy que ya poco, casi nada, me importa...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario