La locura retuerce
como a un trapo mi vida.
Trapo que aleja, trapo
de la anormalidad.
Entre sombras recuerdo
lo que era el día. (Dice
mi no oído poema
un absurdo tras otro.)
Los libros que en silencio yacen sobre la mesa nada saben del alma de esta cosa vencida que soy, hoy que ya poco, casi nada, me importa...
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