Hablabas de memoria
de ucranianos y rusos:
los buenos por aquí,
los malos por allá.
Tus frases provenían
de los cuarenta. Claro:
estábamos tan lejos
del campo de batalla...
Los libros que en silencio yacen sobre la mesa nada saben del alma de esta cosa vencida que soy, hoy que ya poco, casi nada, me importa...
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