Dos tetras y una Pritty
vacíos son el saldo
de un rato posterior
a un partido de fútbol.
Quedaron como quedan
las hojas que el otoño
desprende de los árboles,
retorcidas y leves.
Los libros que en silencio yacen sobre la mesa nada saben del alma de esta cosa vencida que soy, hoy que ya poco, casi nada, me importa...
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