Las cosas están solas
y no se inmutan por
su condición. Así
quisiera ser. Inmune
a todo, indiferente
a todos, alargar
un poco más la vida
pero no mucho y luego
ser un ejemplo --¡libre!--
más de las cosas, frío.
Los libros que en silencio yacen sobre la mesa nada saben del alma de esta cosa vencida que soy, hoy que ya poco, casi nada, me importa...
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