Yo sé que tu palabra
no entra por el oído;
que no es que requiramos
de una vieja moral
tiránica; que el cielo
está vacío y solo.
Es que sólo el amor
vence en los corazones;
es que el desierto llega
hasta el hueso; es que nadie
sabe de esta zozobra,
de este estar muerto en vida.

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