sábado, 19 de abril de 2025

ALMA EN PENA


Tampoco estás tan lejos. Unos cuantos 
kilómetros apenas 
nos separan. Con sólo que las hienas 
que entre los agapantos 

de tu jardín acezan se distancien 
de tu cadáver frío 
podré enterrar tus restos que el rocío 
aún humecta. Escancien 

los dioses el olvido y liviandad 
porque yo no consigo 
dormirme en paz por esto que te digo 
en versos: sin crueldad 

quiero que y sin tardarte abandonés 
mi ser, su dejadez. 

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