Los miércoles, los viernes,
los días de concierto
yo tocaba el violín
con los otros. No logro
retrotraerme mucho
a esos años. (Había
una que me gustaba
y a la que nunca pude
besar.) Oír las notas
como si fuesen nombres
y el amor por la música
es lo que me ha quedado.
(Cuando dejé violín
se abrió el escaparate
de lo que pudo ser.)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario