Hay que darla por muerta:
nunca me va a buscar.
Que se retuerza en vano
en una sala en llamas.
Acompañada: dicen
que el Infierno es de a dos.
Y es que a mí me consume
un fuego sempiterno.
Pero lo que sucede
es que yo no la olvido
en tanto que ella goza
bajo el cuerpo de turno.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario