sigo haciendo lo mismo
que lo que hice de siempre.
Mi carácter no cambia
aunque sonría menos
y tenga menos muelas.
Hay un yo que persiste
por más canas que luzca.
Sólo yo lo conozco.
Los libros que en silencio yacen sobre la mesa nada saben del alma de esta cosa vencida que soy, hoy que ya poco, casi nada, me importa...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario