Cuando estoy por dormirme
sueño que caigo. Como
el paso no previsto
por Lucifer, me encuentro
cayendo. Es un instante
dañoso que me arroja
hacia el abismo. Callo,
desesperado, y me hundo
sin remisión. La noche
lo es de mi alma también.
Los libros que en silencio yacen sobre la mesa nada saben del alma de esta cosa vencida que soy, hoy que ya poco, casi nada, me importa...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario