¿Por qué el odio estrangula
mis vísceras cansadas?
Una parte de mí
se ensaña con las otras.
Mi mente es escenario
de una guerra infinita.
Mi cerebro produce
su colapso: sin tregua.
Los libros que en silencio yacen sobre la mesa nada saben del alma de esta cosa vencida que soy, hoy que ya poco, casi nada, me importa...
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